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CARLOS ZATUSZEK – ATRAVESANDO EL COLLADO

 

 

 

230315

 

amigos,

 

   Carlos Zatuszek fue un mecánico-piloto de excepción. Tan generoso de victorias como avaro de accidentes. Sin embargo murió en un siniestro inverosímil, dada su maestría en la conducción de los Mercedes-Benz SSK.

 

hastaluego

 

 

 

Carlos  ZATUSZEK   (1897 – 1937)     Polonia/Austria/Argentina     240897 actualizado 230511

 

 

 

Jugando con fuego

Arrepentimiento

 

 

 

“Gin a body meet a body
Coming through the glen;
Gin a body kiss a body,
Need the world ken?”

 

 

[Si un cuerpo encuentra a otro cuerpo,

Atravesando el collado;

Si un cuerpo besa a otro cuerpo,

¿Tiene que saberlo el mundo?]

 

Robert Burns (1759-1796)

 

 

   Piloto automovilista bien conocido en Argentina, a donde había llegado en 1923 tras actuar de mecánico para el ejército austríaco durante la I Guerra Mundial. Se colocó en el taller de autos de Luis Viglione, donde un cliente que admiraba su habilidad al volante le prestó un Mercedes, un predecesor de los Mercedes-Benz SSK 24/100/140 PS.

 

 

 

 

Carlos ZATUSZEK

(archivos Alfredo Parga y Bonvivant)

 

   Siendo de origen polaco, Zatuszek había nacido en Austria el 28 de Septiembre de 1897 (o en Leopolis o Lamberg, Polonia, según otras fuentes). A pesar ello, los aficionados argentinos lo conocían como  "El Alemán",  y su apellido también se puede ver (erróneamente) como Satuszek, Zatuszeck, Zatuzek o Zatuscek. Se naturalizó argentino en 1931.

 

   No sabemos exactamente cuál era la ortografía correcta de su apellido, ni su nombre de pila (probablemente, Karl, que cambió por el español Carlos), ni el modelo que le cedió el cliente de Viglione (quizá un tourer 4 plazas 10/40/65 PS ó 15/70/100 PS), pero, en todo caso, era demasiado pesado para los habituales circuitos de tierra argentinos (Tomás Roatta, ganador con un Hudson del Gran Premio de Carretera 1926, lo había rehusado). Sin embargo, tras su debut en el Gran Premio Provincia de Santa Fe 1927 (el 4 de Septiembre sobre el circuito Esperanza), donde acabó 6º, Carlos lograría éxitos rápidamente: tres meses más tarde, el 25 de Diciembre, fue 2º en el Circuito de Pergamino, una carrera a 305 kilómetros.

 

   Se hizo fiel de la marca y del modelo y, a partir de entonces (con la única excepción de un Daimler en las 100 Millas Argentinas 1928 organizadas por la Asociación Automovilística Argentina y disputadas sobre el Autódromo de San Martín el 15 de Julio, en las que Carlos abandonó), sólo competiría con sucesivos Mercedes SSK que hacía importar, a los que la afición llamaría "Ómnibus" y cuyo peso sobrepasaba alarmantemente las dos toneladas métricas, aunque Carlos se convertiría en un maestro en su preparación y en su manejo.

 

El Mercedes-Benz Ómnibus nº 1, junto al especial nº 2 de Liberto Méstola en 1927

(archivo Alfredo Parga)

 

   Con todo, el inmanejable SSK (diseño de Ferdinand Porsche) se había convertido en su auto fetiche y en el símbolo de su condición de piloto, así que fue adquiriendo diversos ejemplares del modelo hasta su versión más potente y ligera, el SSKL de 7,0 litros y 27/170/225 PS (potencia fiscal en Alemania, potencia máxima con alimentación atmosférica y potencia máxima con sobrealimentación por compresor); y quizá alcanzó a poseer la última versión, la de 27/170/300 HP. El nombre de Carlos Zatuszek quedaría unido para siempre a los de los otros dos legendarios pilotos de los difíciles SSK de frenos siempre escasos y estabilidad horripilante: Hans Stuck (1900-1978) y Rudolf Caracciola (1901-1959).

 

   La primera victoria en categoría turismo especial le llegó en los 400 Kilómetros del Circuito Premio Otoño Mercedes 1928 (3º absoluto); fue 2º en las 300 Millas de Chivilcoy, en las 500 Millas de Rafaela, en La Tablada (Córdoba) y en el Gran Premio Nacional de la misma temporada. En las 12 Horas Standard del Circuito de Mercedes, todavía en 1928 (el 23 de Diciembre), lograba un triunfo scratch.

 

ZATUSZEK, con el acompañante y el Mercedes K nº 6, en el Premio Otoño 1928, carrera a 400 Km en la que

se clasificó 3º scratch y 1º en la categoría de Coches Especiales

(archivo Bonvivant en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”)

 

 

ZATUSZEK (SSK nº 2) y Luis Brosutti en La Tablada, V Premio Audax Córdoba 1928. ZATUSZEK fichó 3º, tras el Bugatti Type 35 de Estanguet y el Hudson Bucci de Riganti. La vuelta más rápida corrió a cargo de ZATUSZEK (122,023 Km/h).

El año siguiente, nuestro protagonista ganó esta prueba, el VI Premio Audax Córdoba, a 110,85 Km/h y ante el Hudson de Bucci y el Ford de Rosanigo (segunda foto)

(archivo Isbel Quiroz)

 

   En total obtendría 17 victorias sobre 39 pruebas de primera categoría (ó 24/52, según otros criterios. Alrededor del 45 % en todo caso). En el Circuito Primavera de Mercedes, el 19 de Diciembre de 1930, ganaría con el SSK 24/100/140 PS, a 129,9 Km/h y ante Ricardo Carú (Fiat 509), Juan-A. Malcolm (Maserati Tipo 26B de Grand Prix), Luis Méstola (Cadillac) y G. S. Pérez (Studebaker). Otras victorias caerían en el Premio Audax de Córdoba 1929 ya mencionado, La Tablada 1929 (la primera de sus 15 victorias en la categoría Fuerza Libre) y el Circuito Primavera 1930.

 

 

Cambio de bujías de cara a las 500 Millas de Rafaela 1929. La carrera la ganaría Bucci (Hudson Bucci), ante ZATUSZEK (SSK), Donzino (Hudson Bestium) y Riganti (Hudson Bucci).

En la segunda foto, Carlos ZASTUZEK, al volante; Julio Berndt de copiloto y Domingo Bucci de testigo

(archivos Alfredo Parga e Isbel Quiroz)

 

   Carlos Zatuszek, de gran corpulencia y fortaleza física y mental, se convirtió en un piloto formidable, de los de enorme voluntad de victoria aún a costa de asumir riesgos excesivos; era un profesional que preparaba meticulosamente las mecánicas, las carreras y la forma física y, como Léon Théry o Graham Hill, cuidaba cada detalle, establecía rutómetros, preveía imponderables. Sin embargo, todo ese esfuerzo era sólo por la prosperidad de los suyos, pues su auténtica vocación era la agronomía. De mecánico asalariado pasó a independizarse, siendo vendedor de autos y preparador de los coches con los que consiguiría tan brillante palmarés. Le acompañaba su socio Juan Maczak, compatriota, compañero en la I Guerra Mundial, copiloto y cuñado, pues Carlos se casaría en 1928 con Sophia, la hermana de Juan.

 

 

En 1930, ZATUSZEK y Maczak se empeñaron en una labor insólita: la construcción de un racer de tracción delantera, quizá inspirados en los Miller de Leon Duray, para la categoría de Preparados en el País.

Era un desafío técnico, pues utilizaron un motor Mercedes-Benz girado 180 º, con lo que la caja de cambios quedada a dos metros del piloto. Las ruedas traseras eran de suspensión independiente, con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos; batalla de 275 cm, peso de 1.400 kilogramos. La cilindrada variaba entre 5,8 l y 7,0 l, gracias a  “un rápido cambio de bielas, pistones y cilindros”.  Frenos de mando hidráulico y doble circuito. Las piezas especiales requeridas fueron diseñadas, fabricadas y torneadas en su taller por los dos socios.

Iba pintado de un espectacular amarillo, pero algo no debía funcionar bien porque no se utilizó apenas en competición.

En la primera foto, ZATUSZEK y Morales, con el Zatuszek/Maczak-Mercedes aún sobre tacos pero magníficamente acabado. En la segunda foto, ya con las ruedas delanteras colocadas

(fotos e información, archivo Bonvivant en su obra “Fuerza Libre 1919-1942” y Alfredo Parga)

 

   Tras estar a punto de conseguirlo en 1930, Zatuszek vence el Gran Premio Nacional de Carretera 1931 (1.384 kilómetros a 88,32 Km/h de velocidad media), triunfo al que acompañan los del V Circuito Otoño en Mercedes 1931 (circuito París Giannini, a 137,5 Km/h), el VI Circuito de Otoño en Mercedes 1932, las 500 Millas Argentinas de Rafaela 1935, las 200 Millas de Tucumán 1935, la carrera en el Parque Urquiza 1935, el Circuito de San Francisco 1936 (batiendo marcas: 160,5 Km/h en calificación y 145,6 Km/h en carrera) y las 200 Millas del Auto Moto Club Bahiense 1936. Este año fue 2º en el Gran Premio de Buenos Aires, mientras que en 1937 se adjudica la prueba del Avellaneda Automóvil Club y la del Circuito de San Francisco (a 159,61 Km/h), y queda 2º en las 200 Millas de Tucumán (el 18 de Julio, tras el Alfa Romeo 3.200 de Ricardo Nasi), antes de repetir triunfo en 1937 sobre el rápido Rafaela de las 500 Millas, con una vuelta al asombroso promedio de 190,285 Km/h.

 

 

 

Juan Maczak y Carlos ZATUSZEK, en el Gran Premio Nacional Luján/Ferreyra/Luján 1931, que ganaron con este Mercedes-Benz K/SSK.

Aparte de colega, socio, amigo, cuñado y lo demás, Maczak fue el copiloto/acompañante de ZATUSZEK en bastantes carreras, hasta que fue sustituído por el hermano menor de Carlos, Miguel Zatuszek.

En la última foto, Miguel y Carlos reparan el Ómnibus en 1935

(archivos Bonvivant en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”, Alfredo Parga (dibujo de Jorge García) e Isbel Quiroz)

 

   Eran las prestigiosas 500 Millas Argentinas 1937, que Carlos terminó a 159,0 Km/h, sacando 3 vueltas de ventaja al 2º, el también SSK de Luis Brosutti. No todo fueron éxitos, sin embargo: en el Gran Premio Nacional 1932, Zatuszek/Maczak habían estrellado el Mercedes-Benz contra la barrera de un paso a nivel, teniendo que ser hospitalizados y operados (Carlos con el triángulo estrellado, emblema que el fabricante colocaba en el tapón del radiador, incrustado en el cuerpo).

 

 

Carlos ZATUSZEK ganó las 500 Millas Argentinas 1935 del Club Atlético de Rafaela, ante Fermín Martín.

Y las volvería a ganar en 1937 (con Villa, en la última foto), ante Luis Brosutti

(archivos Bonvivant en su obra “Fuerza Libre 1919-1942” y Alfredo Parga)

 

Con el Mercedes en versión Baquet de Carretera, ZATUSZEK participó en el Gran Premio 1933 Florencio Varela/Bahía Blanca/Florencio Varela, siendo uno de los dominadores, junto con el REO de Ernesto-Hilario Blanco. Pero el REO se empantanó a la salida de Ayacucho, y poco después era el Mercedes-Benz nº 1 de ZATUSZEK el que quedaba atascado en el fango

(archivo Alfredo Parga)

 

 

Carlos ZATUSZEK y Miguel Zatuszek, en 1937.

ZATUSZEK (Mercedes-Benz), Blanco (REO) y Brosutti (Mercedes-Benz), en 1937

(archivo Isbel Quiroz)

 

   Tras una década de actividad deportiva, en la que se hizo popular por su insoportable dominio del volante y por sus duelos contra Raúl Riganti, Alfredo Maggione, Osvaldo Parmigiani, Domingo Bucci, Ernesto-Hilario Blanco o Juan-Antonio Gaudino, además de los ya citados, Carlos Zatuszek,  El Alemán,  se accidentó mortalmente el 8 de Octubre de 1937, cuando entrenaba, con su hermano Miguel en el asiento de al lado, para la prueba de Fuerza Libre Gran Premio Ciudad de Casilda, que organizaba el Club de Aprendices Casildenses y que se iba a correr el domingo 10.

 

   Fue un accidente tonto, a baja velocidad. Bonvivant dice que Carlos conducía suavemente, conversando con Miguel cuando el SSK tomaba la curva que daba acceso al Campo Asuero y que aún se encontraba humedecida por la tormenta del día anterior, deslizándose suavemente de través hacia la alambrada del cunetón, donde se acostó. Carlos se golpeó la cabeza contra un poste, sufriendo una conmoción cerebral, mientras que a Miguel no le pasó nada. Tampoco el Mercedes-Benz sufrió daño alguno, siendo adquirido por Fermín Martín (que se mataría con él en Tres Arroyos 1938, llevando de acompañante a Miguel Zatuszek, quien también murió en el siniestro).

 

   Algunos observadores afirmaron que sus ruedas delanteras parecían pivotar en ángulos desiguales, lo que llevó a pensar que una rotura de dirección había impedido a Carlos corregir adecuadamente el derrapaje con el oportuno contravolante, opinión que sostuvieron los pilotos Parmigiani y Marimón, participantes en la prueba (que ganaría Ernesto-Hilario Blanco y su REO, ante el de Domingo Ochoteco y el Hudson de Eleuterio Donzino).

 

   Mario Reibaldi se detuvo para transportarlo urgentemente al Hospital de San Carlos, donde fue atendido por el doctor Teófilo A. Meana. Pero el piloto no pudo recuperarse y falleció el mismo viernes 8 de Octubre, ante la consternación de Miguel y de sus colegas Osvaldo Parmigiani y Domingo Marimón, que se encargaron del sepelio del, por entonces, más famoso piloto argentino, y en cuyo cortejo Julio Berndt condujo lentamente el Ómnibus de aquellos primeros triunfos.

 

   Su esposa Sophia había fallecido en 1932 al dar a luz al hijo de ambos. Aunque Zatuszek se repuso del golpe y prosiguió con sus victorias, sin duda ya no lo hacía con la misma motivación. Además, la llegada a Argentina de algunos autos de Grand Prix (Alfa Romeo, sobre todo), amenazaba con dejarle a él y a sus ómnibus fuera de juego; ya rondaba los cuarenta años y probablemente anhelaba retirarse a su finca agraria de Moreno (provincia de Buenos Aires). Pero nada de eso explica aquel pequeño error en la corrección de un derrapaje –salvo que cuando se va despacio, se va más distraído–

 

 

 

 

 

 

Carlos ZATUSZEK (1897–1937)

(archivos Bonvivant, Isbel Quiroz y Alfredo Parga)

 

 

La Nación: 9 de Octubre de 1937

Automovilismo: Noviembre de 1937

Enciclopedia Salvat del Automóvil: tomo 5, pg. 273

Sports Car International: Diciembre de 1991 (Tim Considine), pg.71

"80 Años de Automovilismo Argentino", cap. IV, pg. 44-45

Alfredo Parga: "Más de 100 Años de Automovilismo Argentino. Historia de una Pasión", 1992, pg. 430

Alfredo Parga: "Historia Deportiva del Automovilismo Argentino. Hombres, Máquinas, Circuitos", 1995-1996, pg. 242-244

www.arteauto.com/prints-delamaria.htm

http://www.kolumbus.fi/leif.snellman/gp363.htm

home.wanadoo.nl/the8wteam2/prewar/prewar.html

www.blackhawkcollection.com/artwork/ detail.cfm?ref_no=adm113

https://secure.webtec.co.nz/nworld/ show.php?do=viewimage&imageid=156

www.museofangio.com/visita/fit_nivel2_auto1_1.html

www.sportscarmarket.com/mp/9905-ger.php

www.intervoz.com.ar/2001/0417/suplementos/automotores/nota26874_1.htm

Gabriel A. Engels (17 y 250602, 260403)

Juan Paredes (180602)

Isbel Quiroz

lyon.voila.fr/dossier/autolyon/pages/mercedes/mercedes2.htm

www.sportscarmarket.com/mp/9905-ger.php

inventos.hypermart.net/automovilismo.htm

Guillermo Daniel Sánchez “Bonvivant”: pg. 195, 208

 

 

No Mirando a Nuestro Daño

(Todos los Pilotos Muertos)