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ENRÍQUE DÍAZ SÁENZ-VALIENTE POR ENCIMA DEL CUERPO

 

 

 

140206

 

amigos,

 

   de nuevo el cincuentenario de una muerte; en este caso, de un piloto para el que la competición con autos rápidos era una actividad tangencial, pues se trataba de uno de esos multifacéticos, física y mentalmente dotados para todo tipo de ejercicio difícil y peligroso, que se explayó en la práctica de varios deportes.

 

   De la misma estirpe que Charles Rolls, Caleb Bragg, Constantin Cantacuzino, Fon DePortago o David Purley, por menciontar sólamente a unos pocos

 

hastaluego

 

 

 

Enrique  DÍAZ  SÁENZ-VALIENTE   (1917 – 1956)      Argentina      90505 actualizado140920

 

 

Instrumentación de un Buick K Six 44 de 1920: amperímetro y manómetro de aceite analógicos,

 velocímetro y cuentamillas total y parcial digitales (Classic Lane en “Motor Clásico”)

 

Instrumentación de un scooter Peugeot Sum-up de 2010: velocímetro hasta 140 Km/h ~ 87 M/h,

 cuentakilómetros digital, nivel de combustible y cuentarrevoluciones ¡hasta 14.000 R/mn!

 

 

FERNIHOGH - Lawrence

Un orgulloso Lawrence de Arabia posa a caballo de una de sus Brough Superior SS100,

como aquella con la que se accidentó mortalmente el lunes 13 de Mayo de 1935

(archivo Colin Simpson & Phillip Knightley)

 

 

"Con la velocidad aullamos por encima del cuerpo.

Nuetros cuerpos no pueden escalar el cielo,

si no es con el humo de la gasolina."

 

T. E. Lawrence (1888-1935)

 

 

   Nacido como Carlos-Enrique Díaz Sáenz-Valiente en Mar del Plata el 25 de Enero de 1917, este polifacético personaje fue piloto de aviación y de automóviles, además de tirador de élite. Su expresión permanentemente taciturna y melancólica, lo mismo que su ánimo introvertido y tímido, ocultaba un carácter de hierro, dotado de una capacidad de disciplina y de concentración extraordinaria.

 

(archivo Emilio Parga [1924-2004])

 

   Como aviador y como piloto automovilista ejerció de aficionado de alto nivel, auxiliado por unos reflejos fabulosos. Sáenz-Valiente destacó en el Gran Premio Argentino de Carretera 1937, donde participaba con un Ford junto a Ernesto Petrini (1919-1980). Pero ambos protegían su identidad bajo sendos seudónimos. Petrini era  "Tony",  mientras que Díaz había elegido llamarse  "Patoruzú",  por el popular personaje de comic creado el año anterior por Dante Quinterno (1910-1993), que seguiría apareciendo semanalmente hasta 1977.

 

 

Dante Quinterno y su personaje Patoruzú

(archivo https://www.historiahoy.com.ar/dante-quinterno-mas-alla-patoruzu-n477)

 

   "Patoruzú"/"Tony" cubrieron la primera etapa, Palermo/Rosario, en sólo 2 h 46 mn 40,0 s, logrando un record que asombró a todo el mundo. En 1940 disputó Díaz Sáenz-Valiente las Mil Millas Argentinas (con Miguel Bandera en un Ford), llegando a ir 1º en Olavarría. Pero su actividad automovilista fue esporádica, puesto que la alternaba con otras. Como tirador, ganó en Estocolmo un campeonato mundial de tiro rápido a pistola (siluetas) y fue subcampeón en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 en la misma modalidad (siluetas a 25 metros). Poco después intentó ser el primero en volar de Melbourne hasta Rio Gallegos a través del Polo Sur.

 

   Volviendo a los autos, Enrique ganó la prueba de Turismo de Carretera Vuelta de Tres Arroyos 1954 a 212,136 Km/h de media con un Ferrari 4,5 l, hazaña insólita que hizo exclamar al propio Enzo que nunca había esperado que un auto suyo fuera tan rápido tanto tiempo y por tan malos caminos. En un tramo recto entre Necochea y Juárez (que sólo tenía la mitad de su anchura asfaltada), Enrique puso el Ferrari a más de 250 Km/h.

 

 

La Vuelta de Tres Arroyos del 5 de Septiembre de 1954 presentaba una singularidad, pues se admitió que, además de los habituales coupés de Turismo de Carretera, participaran asimismo sports, aunque con clasificaciones separadas.

 DÍAZ llevaba un Ferrari V12 375 de 4,5 l y 300 HP a 6.500 R/mn, capaz de 282 Km/h y calzado con neumáticos Pirelli Corsa. El piloto consultó a Maranello sobre los límites del auto en una larga carrera rutera.  “Me informaron que garantizaban todo entre las 6.300 y 6.600 R/mn”  Pero en el tramo ondulado entre Energía y Necochea procuró no pasar de 200 Km/h, aunque en otros tramos llegó a 6.600 R/mn y 265 Km/h. Se enfrentaba a otros cinco autos de sport (Jaguar, Alfa Romeo, Ferrari, Porsche), pero con esa máquina ganó la carrera sin tener que cambiar neumáticos.

El circuito triangular de Tres Arroyos/Necochea/Juárez era muy rápido. DÍAZ llegó a Necochea a 205 Km/h de media. Pero los TC, que salían después de los sport, tampoco eran lentos: Emiliozzi llevó su Ford coupé a Necochea a 198 Km/h.

Como ya se ha apuntado, en sport ganó DÍAZ SÁENZ-VALIENTE, mientras que en TC la victoria fue para Óscar Gálvez

(archivos Alfredo Parga  en la “Historia Deportiva del Automovilismo Argentino” y Gabriel A. Engels)

 

   Había sido Díaz  3º en el campeonato argentino de Sport 1953, tras José-María Ibáñez y Roberto-W. Bonomi Oliva; fue campeón en 1954, ante Carlos Najurieta y Carlos Mayol; y sería subcampeón en 1955, tras Carlos Najurieta y ante Alberto-Jorge Rodríguez Larreta. A finales de 1954, Enrique Díaz ya disponía de un Ferrari 375 Plus, con el que ganaba el día 19 de Diciembre una carrera sobre el Autódromo Municipal. Un mes después triunfaba en los II Mil Kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires 1955 sirviéndose del flamante Ferrari 375 Plus (V12 4.955 cm3 y 330 HP a 6.000 R/mn), que compartió con José-María Ibáñez. Terminaron cinco minutos por delante de Najurieta/Rivero (Ferrari 4,5 litros), a quienes seguían Grandio/Faraoni (Maserati 2,0 l), Juhan/Chávez (con el Porsche 1,5 l que había ganado la Carrera PanAmericana 1954), y Bayol/Schell (Gordini 3,0 l)

 

 

 

DIAZ SÁENZ-VALIENTE persigue a Trintignant en los II 1.000 Kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires 1955, sobre el circuito de 9.476,32 m que utilizaba el autódromo y la Avenida del General Paz.

Durante los primeros entrenamientos, DÍAZ se había salido, estropeando el tren delantero, pero para los del sábado ya tenía el auto arreglado y lograba el mejor tiempo (6 mn 6,3 s = 168,4 Km/h). En esta carrera también se admitían los peculiares TC, aunque no puntuaban para el campeonato del mundo de marcas FIA. En esa categoría ganó Óscar Gálvez, a 135,32 Km/h y con seis vueltas menos que DÍAZ/ Ibáñez; también fue de mérito la carrera de Guillermo Airaldi, que fue 3º con un turismo Alfa Romeo 1.900 de calle.

Ibáñez y DÍAZ (última foto) ganaron a 150,8 Km/h

(archivos http://s6isenlinea.blogspot.com/p/efemerides.html y www.automovilsport.com)

 

   Esa temporada, nuestro hombre volvió a disputar en Triángulo de Tres Arroyos con el 275 Plus (carrera organizada por el Club Quilmes el 5 de Septiembre de 1955), ganándola como el año anterior. Efectuó el doble giro en 3 h 8 mn 30,1 s, a 234,71 Km/h. En cambio, su amigo José-María Ibáñez tuvo varios problemas con su Mercedes-Benz 300SL, pero terminó 2º, 20 miinutos por detrás.

 

 

 

 

 

José-María Ibáñez y Enrique DÍAZ SÁENZ-VALIENTE, en la Tres Arroyos 1955.

Ganó DÍAZ, a 234,7 Km/h. Y en TC ganó Juan Gálvez (Ford), ante Roberto Gálvez (el tercer Gálvez)

(archivo Alfredo Parga, vía Gabriel A. Engels)

 

   A finales del año, el 4 de Diciembre Enrique Díaz se presentaba en el XV Campeonato del Kilómetro Lanzado, realizado en Ezeiza, y de nuevo fue vencedor absoluto, pues obtuvo un promedio de 255,682 Km/h, con una mejor marca de 258,621 Km/h –que no dejó de ser criticada, pues el 375 era capaz de más velocidad, con más lanzamiento y condiciones atmosféricas más favorables–. De todas formas, Enrique Díaz batía el record suramericano que Clemar Bucci había logrado sobre el mismo decorado de la autopista de Ezeiza en 1953: 233,01 Km/h con un desafinado Cisitalia 360-Porsche rebautizado como Autoar Grand Prix. Segundo de Díaz fue José-María Ibáñez con el 300SL (237,154 Km/h), que también batía el record de Bucci. El mejor en TC fue Ernesto Petrini (Ford V8, 205,597 Km/h).

 

   Díaz Sáenz-Valiente había sido contactado por Ferrari para participar en las 12 Horas de Sebring 1956. Sin embargo, unas semanas antes, a las 12:45 h del martes 14 de Febrero, su avioneta se estrellaba en Atos Pampa (Córdoba). Tras evolucionar sobre el cerro Champaqui y al intentrar aterrizar en el campo privado de Valentín Negrito, una rueda se rompió contra una piedra y la avioneta resbaló y cayó al barranco. Con Carlos-Enrique Díaz Sáenz-Valiente morirían sus dos acompañantes (uno de ellos, el joven Schesky, de 17 años)

 

El pintor Eddie Batolo reflejó un momento en la carrera de DÍAZ SÁENZ-VALIENTE/Ibáñez durante los 1.000 Km de la Ciudad de Buenos Aires 1955, justo cuando el Ferrari acaba de pasar bajo el Puente de la Noria

(archivo www.auto-mobilia.com.ar)

 

 

Enrique DÍAZ SÁENZ-VALIENTE (1917–1956)

(archivos Alfredo Parga y Gabriel A. Engels)

 

 

Corsa: 2 de Febrero de 1977, pg. 54; 2 de Marzo de 1993 (Eduardo Gesumaría "Sprinter"), pg. 6; 10 de Junio de 1996, pg. 48-50

"El Maravilloso Mundo del Auto": pg. 158

Stefan Örnerdal: http://user.tninet.se/~aiq291w/Fatalities.htm

The 8W Team – Félix Muelas: (190201)

Gabriel A. Engels (140702, 30503, 110703)

 

 

No Mirando a Nuestro Daño

(Todos los Pilotos Muertos)