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JUAN-AUGUSTO MALCOLM – DEMASIADA HUMANIDAD Y OLOR A GARAJE

 

 

 

150512

 

amigos,

 

   Juan-Augusto Malcolm fue, sin duda, un personaje pintoresco y fantasioso, aunque sus méritos como volantista no pueden ignorarse.

 

   La mayor parte de la información sobre el palmarés de Malcolm, así como el material gráfico, procede del descomunal trabajo de Guillermo Daniel Sánchez  Bonvivant.

 

“FUERZA LIBRE 1919-1942”

Grand Prix, Sports Cars & Specials Racing in The Pampas

© Guillermo Daniel Sánchez. Buenos Aires, 2008

info@bonvivant-editions.com.ar

ISBN: 978-987-05-4882-9 yt

 

hastaluego

 

 

 

Juan-Augusto  MALCOLM   (1901 – 1970)      Argentina       300505 actualizado 181215

 

 

 

Henry O’Neill (Tom Harper):   –David, hueles como un garaje.

 

David Bair (David Harper):   –¡Tomo un baño cada mañana!

 

Henry O’Neill (Tom Harper):   –Sí, pero yo tengo que dormir contigo cada noche.

 

[en “The Reckless Moment”, 1949, Max Opuls (Ophüls), © Walter Wanger Productions]

 

 

¡Oh Voltaire! ¡Oh humanidad! ¡Oh imbecilidad!

La “verdad”, la  investigación  de la verdad, son cosas difíciles,

y si el hombre obra con demasiada humanidad,

“si busca la verdad para hacer el bien”,

os apuesto a que no halla nada.

 

Nietzsche: “Jenseits von Gut und Böse”, § 35

[traducción de Pedro González-Blanco]

 

 

   Malcolm fue una figura apreciada en el automovilismo argentino, aunque su actividad deportiva tuvo también un barniz internacional. Activo y dinámico, era de esa clase de hombres que acometen con gusto arduas empresas para mostrar a los demás, o a sí mismo, lo que es capaz de hacer con su empeño y con sus facultades. También es cierto que la fortuna familiar le allanó muchos caminos.

 

 

Juan-Augusto MALCOLM

(archivo Guillermo Sánchez  Bonvivant,  en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”)

 

   Su origen es confuso, aunque no por falta de información, que es lo habitual. Al contrario, en este caso sobran datos, pero son contradictorios. En el obituario aparecido en una prestigiosa revista del motor se dice que nació en Owan (Escocia) y empezó a competir muy pronto en motociclismo (con Harley-Davidson); así que, cuando emigró a Argentina, aún adolescente, ya podía presumir de varios trofeos y algún campeonato.

 

   Sin embargo, en una página web bien documentada se afirma que nació en Escocia y que emigró a Argentina con su familia en 1900, cuando tenía dos años de edad. Otra fuente insiste en este dato, añadiendo que fue reenviado enseguida a Gran Bretaña con sus tías, para retornar a Argentina adornado con aquellas supuestas credenciales de campeón motociclista. Pero en otra página web dedicada a las genealogías y no al automovilismo encontramos datos muy precisos, que suponemos más veraces puesto que se copian de documentos oficiales (que, por otra parte, también pueden ser falseados): Juan Augusto Malcolm y Martínez nació en Buenos Aires el 29 de Julio de 1901, hijo del hacendado ganadero John August Malcolm y Smith y de María Magdalena Martínez y González. Se casó con María Genara Perazzo el 5 de Enero de 1921, tuvo una hija (María Ana Malcolm y Perazzo) y murió el 8 de Octubre de 1970. Es decir, que este polifacético era de remoto origen escocés por parte de padre (y seguramente español por parte de madre), pero nació en Argentina, siendo conocido con los apodos incompatibles de  El Gaucho Escocés  y  El Inglés.

 

    Parece evidente que la mayor parte de las leyendas y desinformaciones sobre Malcolm tienen su origen en él mismo. Juan-Augusto acostumbraba a fantasear en las entrevistas que le hicieron, presumiendo, por ejemplo, de haber participado en los Grands Prix del ACF 1924 y 1925, y fichando 4º en este último con un Delage de su propiedad (que no era el que usó en 1927 para ganar las 500 Millas de Rafaela), lo cual es evidentemente falso. Así que no podemos certificar la mitad de los datos ofrecidos en esta reseña. Pero, como en toda mentira hay siempre algo de verdad, hacemos constar algunas hazañas de las que nuestro hombre presumía.

 

   Como su padre, Juan-Augusto ejercería de estanciero agropecuario, emprendiendo además otros negocios. Pero no perdió oportunidad de competir en su deporte favorito, al tiempo que efectuaba incursiones en la política (como diputado provincial). Su padre, experto en caballos pura sangre, también había ejercido cargos públicos, siendo intendente hasta 1903.

 

El hacendado, político y piloto Juan-Augusto MALCOLM MARTÍNEZ

(archivo Alfredo Parga)

 

   Aún adolescente, comenzó a competir en Argentina con un Dodge Urban 4 cilindros de categoría Fuerza Libre, aunque él afirmaba que en 1918 emigró a Europa y trabajó durante cinco años para la Bugatti. Según esto, en ese tiempo compraría un Bugatti racer (debía ser un Type 13) para competir en diversas pruebas no identificadas. Pero por entonces también residía en Argentina, porque en 1921 se casó en Buenos Aires y disputó carreras allí con un Hudson  La Petisa,  que había sido de Macoco de Álzaga y de Pedro Malgor, y con el que obtuvo su primera victoria automovilista el 24 de Diciembre de 1922: la III Copa América, en Morón, ante Serra Lima (con Hudson  Millera y Ernanno Blanchiardi, quien manejaba el famoso Chandler-Curtiss que luego pasaría a poder de Malcolm.

 

MALCOLM, con su Hudson  La Petisa.

Con este auto ganó la III Copa América 1922 en Morón; y con el mismo o con otro Hudson, en 1924 fue 3º en la IV Copa América, tras Riganti y Blanchiardi

(archivo Guillermo Sánchez  Bonvivant,  en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”)

 

 

El Chandler con el que compitió Ernanno Blanchiardi desde 1922 era este ejemplar, motorizado por Blanchiardi con el conocido Curtiss OX-5, un V8 de 8,2 l y 90~115 HP a 1.200 R/mn, que había nacido mucho tiempo atrás para equipar aviones Curtiss y de otras marcas (aunque también animó automóviles de turismo, como el Phianna, el Winton o el Prado Motors).

Blanchiardi ganó dos pruebas con él (desprovisto de faros y guardabarros, ~ 1.500 Kg, 150 Km/h) y en 1924 se lo vendió a MALCOLM, quien ese mismo año ganó con el Chandler-Curtiss tres carreras en cuatro salidas (el Premio Otoño en Morón a 89,93 Km/h, el VI Circuito Castellanos en Rafaela y el III Circuito Primavera en Coronel Suárez. En la IV Copa América fue 3º con un Hudson). Luego, cuando el Chandler ya no resultaba competitivo, lo guardó, sustituyéndolo por un Delage 2LCV y un Alfa Romeo RLS

(de www.sportscardigest.com)

 

   También poseyó otros Hudson antes de que le prestaran o alquilaran un Delage 2LCV V12 Grand Prix de 1924 para disputar las II 500 Millas Argentinas de Rafaela 1927 (el 22 de Mayo). Haciendo gala de un sorprendente dominio en el manejo de un racer con el que apenas había entrenado, Malcolm se impuso en la dura prueba llevando a Ricardo Nasi de copiloto y batiendo en 20 Km/h el record anterior de Riganti (de 126,9 Km/h lo pasó a 147,0 Km/h). Encarga luego otro 2LCV de 1925 (sobrealimentado), que le cuesta 10.000 pesos argentinos y con el que queda 3º en el II Gran Premio Provincia de Santa Fe 1927 (tras el Hudson de Mingo Bucci y el Bugatti de Jorge Perín), 2º en el Campeonato de Velocidad de San Martín (tras el Bugatti de Eric Forrest-Greene) y 2º en el Premio de Otoño 1928 (tras Forrest-Greene). Malcolm también utilizó un Alfa Romeo RLS esos años (y, quizá, un Fiat).

 

 

MALCOLM/Nasi, ganando las II 500 Millas Argentinas 1927 con el Delage 2LCV 1924 sin sobrealimentación

(archivo Guillermo Sánchez  Bonvivant,  en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”)

 

 

El Delage 2LCV de 1924 era un V12 de 51,3 mm x 80 mm = 1.984 cm3, DOHC por bancada y 7 apoyos de rodamientos en el cigüeñal, 116 HP a 8.000 R/mn, 680 Kg y 185 Km/h.

El modelo de 1925 llevaba sobrealimentación por dos Zenith más dos Roots, con lo que entregaba 205 HP a 6.500 R/mn, pesaba en seco 720 Kg y alcanzaba los 215 Km/h.

El 2LCV 1925 de Malcolm era considerado el auto más rápido de Argentina entonces, pero tuvo varios problemas con él (carburación, desarrollos, neumáticos, dirección, estabilidad) y fue batido por el menos potente pero más ágil y estable Bugatti Type 35 de Forrest-Greene.

Serge Bellu dice que sólo se hicieron cuatro Delage 2LCV en 1924, y que los sobrealimentados de 1925 eran los mismos cuatro ejemplares, con pequeñas diferencias en la carrocería además de los compresores. Sin embargo, el 2LCV 1924 (de aspiración atmosférica) con el que MALCOLM ganó las 500 Millas de Rafaela había llegado a Argentina a principios de 1927 sin haber sido objeto de transformación.

El ejemplar que se exhibe en las fotos, con cola en punta Bordino, es un superviviente restaurado

(archivo Lao Iacona, en http://www.retrovisiones.com/2012/02/inglesito-con-auto-frances/comment-page-1/#comment-50825)

 

El V12 del Delage 2LCV era una maravilla mecánica, pero mejoró aún cuando el ingeniero Planchon fue reemplazado por el joven Albert Lory, quien optimizó la lubricación de la máquina hasta conseguir que girara por encima de las ocho mil revoluciones por minuto (algo extraordinario entonces, y aún ahora en los motores de serie). El inquieto Lory lo sobrealimentó con dos compresores Roots para la temporada 1925, con lo que ganaba 90 HP, nada menos.

Y para el cambio de cilindrada máxima a litro y medio en 1926 (con objeto de igualarla al reglamento de las 500 Millas de Indianápolis), Lory diseñaría un ocho en línea de nueva planta (170 HP a 8.000 R/mn)

(archivo Serge Bellu)

 

 

 

 

En vísperas del II Gran Premio Provincia de Santa Fe 1927 (4 de Septiembre), MALCOLM rehusa separarse de su querido Delage (dorsal nº 5) y duerme encadenado a él. Pero tanta devoción no obtuvo recompensa, y en la carrera terminó 3º, tras Bucci y Perín.

Peor le fue en el Circuito Audax Córdoba, en La Tablada el 10 de Septiembre (dorsal nº 2), puesto que se vio forzado a abandonar.

En cambio, en el IV Premio Otoño 1928, el 15 de Abril en Mercedes (dorsal nº 7), se clasificó 2º, tras Forrest-Greene.

Este resultado lo repitió el 27 de Mayo en las 500 Millas de Rafaela: 1º Eric Forrest-Greene (Bugatti), 2º MALCOLM (Delage), 3º Carlos Zatuszek (Mercedes-Benz)

(archivo Guillermo Sánchez  Bonvivant,  en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”)

 

   Las semejanzas superficiales entre Juan-Augusto Malcolm y su coetáneo Eric Forrest-Greene eran abundantes, aunque accidentales: ambos eran argentinos de origen británico, de familia acaudalada, fanáticos del volante, de infatigable ejecutoria, amantes de los deportivos europeos… Sin embargo, su carácter debía ser bien diferente.

 

Eric Forrest-Greene (1903-1954), uno de los rivales de Juan-Augusto MALCOLM

(archivo Alfredo Parga)

 

   De nuevo en Europa, en 1928 se hace Malcolm con dos Mercedes-Benz nuevos que compra en París: un SSK y un 680S. (Este último lo adquiere el 23 de Noviembre de 1928, pagando por él 30.000 marcos alemanes.) Y con ellos vuelve a competir en Argentina. Según los mitos de su currículo que fomentaba él mismo, con ese SSK, o con otro, terminará 2º del SSK de Caracciola en el Gran Premio de Monza 1930 para automóviles de sport el 7 de Septiembre (en realidad, el 2º en aquella prueba fue Rudy Carach, tras el Maserati V4 4,0 l de Ernesto Maserati); además, Juan-Augusto afirmaba que se clasificó 3º en el Circuito de Cremona y 2º en el Gran Premio de Austria, mientras que en NürburgRing tuvo que abandonar tras marchar en cabeza.

 

Juan-Augusto MALCOLM, hacia 1928, año en el que adquirió los Mercedes-Benz.

En 1929 también compró un Maserati Tipo 26B. Aparecido en 1927, el Tipo 26B era un biposto de 8 cilindros en línea, 62 mm x 82 mm = 1.980 cm3 + compresor, DOHC, 5,6:1, 155 HP a 5.300 R/mn, 720 Kg, 180 ~ 210 Km/h.

Casi cuarenta años después, MALCOLM declaró que había trabajado tres años con los hermanos Maserati y que les había comprado no una sino tres unidades del Tipo 26B; otra de sus exageraciones

(archivo Alfredo Parga)

 

   Más tarde decide probar en la edición 1931 de la ya mítica 500 Millas de Indianápolis, para lo cual, tras dudar entre Miller y Duesenberg, acaba comprando un Duesy con el que se estrella en las prácticas. Al menos, eso contaba él. Otra fuente dice que volvió a la Indy 500 en 1932 para ser acompañante de Ted Horn (1910-1948) en un Studebaker –pero Horn no debutó en Indianápolis hasta 1935–. Guillermo Sánchez  Bonvivant  apunta en su obra “Fuerza Libre” que Juan-Augusto Malcolm pudo ser el misterioso Malcolm Fox que disputó dos veces las 500 Millas de Indianápolis con el Studebaker nº 57 de William Richards: en 1932 se retiró en la vuelta 132ª con una ballesta rota (clasificado 20º), y en 1933 se estrelló en la vuelta 121ª (28º). El caso es que sobre el Juan-Augusto Malcolm automovilista, este personaje esforzado, ambicioso y fabulador, continúan cerniéndose dudas, informaciones confusas y datos que no encajan, situados entre la leyenda y la Historia. [Pero lo cierto es que Juan-Augusto Malcolm no fue Malcolm Fox; en la obra de Richie Jenkins “The Indy 500 Drivers – Where Are They Now?” se identifica a este último como un piloto norteamericano nacido en Westsville en 1906 y fallecido en San Francisco en 1968.]  En 1934 se presentó Malcolm en el II Grande Prémio do Río de Janeiro, en La Gávea; llevaba un Fiat con el que abandonó.

 

   Además de los vistos hasta ahora, Malcolm condujo también otros Dupont, Stutz, Maserati, Bentley, REO Royale, Vanguard, Jaguar, BMW... En total, casi 700 carreras llenan su hoja de servicios. En Argentina participó en 24 Grandes Premios Nacionales de Carretera; y en Australia y Nueva Zelanda también se le vería, al volante de un Jaguar, disputar la victoria a pilotos tan sólidos como Reg Parnell (1911-1964).

 

 

 

 

 

 

Algunos de los autos de Juan-Augusto MALCOLM. Por orden: Stutz 4 cilindros nº 2 en el II Premio de Otoño 1925 (donde no terminó).

Mercedes-Benz SSK nº 6 en el II Gran Premio Provincia de Buenos Aires 1929, el 15 de Diciembre (tampoco terminó).

Mercedes-Benz 680S negro que MALCOLM había llevado a Argentina en 1928 y con el que compitió en el Circuito de Cremona 1929. Y el 12 de Enero de 1929 en la carrera Standard de Chivilcoy, así como en el II Gran Premio Provincia de Buenos Aires del 15 de Diciembre de 1929 (abandono en ambas), pero ganó en Chivilcoy 1930. En el Gran Premio Nacional del 25 de Enero de 1930 (en la foto, nº 20) también abandonó.

Lo vemos después con el copiloto haciéndole confidencias en pleno Circuito Primavera 1930, a bordo de su Maserati Tipo 26B nº 8 con el que se clasificó 3º, tras Zatuszek y Carú. Con este auto volcó en la Costanera Carrasco (Montevideo) 1932, y en Julio del mismo año fue 2º en una manga del Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (Costanera Sur), ganó otra y fichó 2º en la final, tras Bucci.

Luego se le ve, enmascarado, en el Bentley 4 ½ l con el que participó en el Gran Premio Nacional 1932 que ganó el 24 de Enero Ernesto-Hilatrio Blanco con uno de sus REO.

Por último, y de nuevo con el Maserati Tipo 26B, en las 500 Millas Argentinas 1935, donde tampoco tuvo suerte

(archivo Guillermo Sánchez  Bonvivant,  en su obra “Fuerza Libre 1919-1942”)

 

   Su última carrera en Argentina tendría lugar en 1948, y en ella utilizó un REO. Pero todo eso quedaba ya muy lejos en 1970, cuando Malcolm viajaba de su residencia de Chapadmalal hacia Buenos Aires y averió su auto. Al apearse del mismo fue atropellado por otro vehículo, falleciendo poco después, el jueves 8 de Octubre

 

 

Juan-Augusto MALCOLM (1901–1970)

(archivos  Bonvivant  y Alfredo Parga)

 

 

Corsa: 13 de Octubre de 1970, pg. 18

Gabriel A. Engels (161103)

http://www.irishgenealogy.com.ar/genealogia/M/Malcolm/John.php

http://www.sportscardigest.com/car-profile-%E2%80%93-1918-chandler-curtiss-racing-car/

Guillermo Sánchez  Bonvivant:  “Fuerza Libre 1919-1942”

 

 

No Mirando a Nuestro Daño

(Todos los Pilotos Muertos)