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MAX VALIER – ALCANZAR LAS ESTRELLAS

 

 

 

271106

 

amigos,

 

   hace ochenta años, Max Valier andaba jugándose la vida con sus vehículos experimentales a reacción. Más que victorias o records, lo que buscaba era mejorar el rendimiento de los cohetes impulsores destinados a sus soñadas naves interplanetarias.

 

   Se trataba de una carrera contra-reloj puesto que Max Valier, que anhelaba ser el primer astronauta, tenía ya treinta años.

 

hastaluego

 

 

 

Max  VALIER   (1895 - 1930)      Austria/Alemania      280397 actualizado 80918

 

 

 

 

 

 

 

(© NASA, “In Memory Ryan”, “Galaxia Cluster” y otros)

 

 

 

Richard Egan  (Leónidas)

a John Crawford  (Agatón):

 

   –Cuando yo era niño,

siempre deseaba

alcanzar las estrellas

con mi espada.

 

[en "The 300 Spartans", 1962, Rudolph Maté, © Twenthy Century Fox]

 

 

   Nacido en Bozen/Bolzano (SüdTirol o Alto Adige) el 9 de Febrero de 1895 y residente en Munich, Max Valier fue un astrónomo y físico especializado, como VonOpel, o Volkhart, en los automóviles a reacción, propulsados por cohetes Sander. Y, al igual que los citados, Valier pilotaba sus propios ingenios en ensayos o exhibiciones.

 

Max VALIER

(archivo http://pioneersofflight.si.edu/content/max-valier)

 

   Dichos técnicos seguían los experimentos iniciados en 1918 por Robert Hutchings Goddard (1882-1945), quien ya efectuaba lanzamientos de cohetes propulsados por combustible líquido desde 1926 en Auburn y Worcester, Massachusetts (por no remontarnos a los pirotécnicos chinos del siglo XIV).

 

Otro antecedente de principios del siglo XIX: Edward Golightly, a quien vemos a caballo de su avión a retropropulsión, equipado con una caldera productora del vapor impulsor y un rudimentario mecanismo de dirección para orientar la tobera

(archivo sir Robert Saundby)

 

   Kurt C. Volkhart (1890-1962) había pilotado en pruebas convencionales durante los años veinte; logró varios éxitos en las carreras de Nideggen y sería vencedor con su Bugatti en la Subida de WinterBerg 1924 y en la EifelRennen de 1930 (en categoría voiturette con Bugatti litro y medio). Pero es más conocido por trabajar para Fritz von Opel en el Rak.1 (Opel Sander-Rakete). Volkhart había sido el encargado de pilotarlo a puerta cerrada en el Schönauer Hof. El piloto-ingeniero consiguió alcanzar la velocidad de 75 Km/h en un primer ensayo el 15 de Marzo de 1928; y el 11 de Abril, 104 Km/h en 8 segundos.

 

En el diseño del Sander-Rakete intervino también Max VALIER.

Aquí lo vemos cuando aún no llevaba pintado el patrocinio de Fritz von Opel y con Volkhart al volante. Los 12 cohetes Sander lo impulsarían a más de 100 Km/h con buena aceleración.

Friedrich-Wilhelm Sander (1885-1938) era el fabricante de los cohetes

(archivos Enciclopedia Fleurus y Hanspeter Bröhl en “Motor Clásico”)

 

 

 

Volkhart y el Opel Rak.1 Sander-Rakete, el 15 de Marzo de 1928. Obsérvense los muñones de ala laterales para crear un efecto anti-sustentante

(archivo Alberto Mallo en “Los Monstruos Sagrados de la Competición”)

 

   Los experimentos se prosiguieron sin pausa; el 17 de Abril se efectuó una tercera prueba, y para el 23 de Mayo ya se disponía del Opel Rak.2, que pilotaría el propio Fritz von Opel en el AVUS, alcanzando 201 Km/h (230 Km/h en otra fuente). Fritz Adam Hermann von Opel (1899-1971), piloto de autos, aviones y lanchas a motor, era nieto del fundador de la marca, Adam Opel, e hijo (o sobrino) del Fritz von Opel que se había clasificado 21º en el XI Grand Prix del ACF 1908, la carrera que ganó Christian Lautenschlager para la Mercedes.

 

(archivo Alberto Mallo)

 

 

 

El Opel-Sander Rak.2 llevaba 24 cohetes Sander y era mucho más aerodinámico que el Rak.1.

Longitud de 4,88 m, batalla de 2,88 m, anchura (incluyendo las alas) de 3,06 m

(archivo Alberto Mallo en “Los Monstruos Sagrados de la Competición” y de “Auto Bild Classic”)

 

 

 

 

 

Fritz von Opel, con el Opel-Sander Rak.2: más de 200 Km/h sin despeinarse.

El Rak.2 tenía alerones más grandes, además de 24 cohetes, que podían proporcionar un empuje de 6 Tm. Tenía 4,88 m de longitud y pesaba 560 Kg.

En las últimas fotografías, VonOpel está escoltado por Carl Jörns (1875-1969) y Max VALIER, así como felicitado por la actriz Lilian Harvey (1906-1968). Carl Jörns, que había sido 6º en el XI Grand Prix del ACF 1908 con un Opel, también probó el Rak.2 en el AVUS

(archivos “Auto Bild Classic”, Alberto Mallo en “Los Monstruos Sagrados de la Competición”

y en “El Automóvil a Través del tiempo”, y “Motor Clásico”)

 

   Los automóviles Rak de VonOpel, además de su revolucionario sistema de propulsión, innovaban en la adición de alerones estabilizadores a alta velocidad, con ángulo de incidencia regulable desde el puesto de mando. El primer vuelo tripulado efectuado con un aparato a reacción lo había llevado a cabo el 11 de Junio de 1928 el aviador Fritz Stamer en Wasserküppe, a los mandos de su planeador Stamer  Ente,  provisto de dos cohetes Sander, con el que efectuó un salto de 1.200 m. Un año más tarde, el 30 de Septiembre de 1929 y en Rebstock, tendría lugar el primer vuelo del avión-cohete Opel-Sander Rak.I, vuelo que duró 3.000 metros con el intrépido VonOpel a los mandos. Sin embargo, tres meses antes ya había volado el Espenlaub Rak.3, otro avión-cohete fabricado por los hermanos Espenlaub bajo diseño de Max Valier. Valier se accidentó en un vuelo posterior, pero prosiguió experimentando con automóviles-cohete.

 

El avión a reacción Opel-Sander Rak.I

Fritz von Opel había deseado pilotar el Stamer  Ende,  diseñado por Alexander Lippisch (1894-1976), pero este quedó destruído al explotar en su segundo vuelo. Fritz encargó entonces otro avión a Julius Hatry (1906-2000), el Opel-Sander Rak.I, que iría impulsado por 16 cohetes Sander, y lo voló durante 80 segundos en Septiembre de 1929, a 25 metros de altura, a lo largo de 3 Km y a 135 Km/h

(de “Auto Bild Classic”)

 

 

 

 

El Opel-Sander Rak.3 fue una simple carlinga que se deslizaba sobre carriles en un tramo recto de vía férrea próximo a Hannover. Alcanzó 257 Km/h.

A este ejemplar siguieron los Opel Rak.4 y Rak.5. VonOpel abandonó estos experimentos a finales de 1929, dejó la Opel (que acababa de ser vendida a la General Motors) y se fue de Alemania

(archivos Alberto Mallo, en “Los Monstruos Sagrados de la Competición” y “El Automóvil a Través del tiempo,

y “Auto Bild Classic”)

 

   Por entonces, Volkhart se había independizado de Opel para desarrollar sus propias ideas sobre el tema, asociado a Max Valier y al pirotécnico fabricante de cohetes Friedrich-Wilhelm Sander, y el 2 de Diciembre de 1928 ensayó su prototipo en el AVUS; el resultado debió ser tan esperanzador que, para el 1 de Abril de 1929 (lunes de Pascua), organizó una exhibición con público sobre el circuito de NürburgRing, secundado por Sander y Valier. En el programa se incluía una bicicleta a reacción que conduciría el propio Volkhart. También Valier pilotaría alguno de sus impresionantes autos-cohete.

 

 

 

Bicicletas y motocicletas a reacción.

Por entonces, o algo más tarde, también Sig Haugdahl hacía exhibiciones con un Miller propulsado por 32 cohetes (última foto)

(archivo “Auto Bild Classic” y de la Sigurd W. Haugdahl Collection,

archivo Olen McGuire en http://autoracingmemories.com/forums/showthread.php?p=596)

 

   La afición de Max Valier se fomentó en su infancia, cuando observaba las estrellas y soñaba con que el hombre pudiera alcanzarlas por medio de astronaves propulsadas por cohetes. En 1913 comenzó estudios de física y astronomía en Innsbruck, y poco después aprendió a pilotar aviones mientras estaba movilizado en el ejército durante la I Guerra Mundial. Valier escribió varios libros donde explicaba sus teorías y hacía futurismo, describiendo todo tipo de vehículos impulsados a reacción por cohetes, así como sus estudios para lograr para los mismos un combustible más efectivo que la pólvora (como el oxígeno líquido o el ácido carbónico comprimido).

 

   La vía era la acertada: el misil V2, utilizado por Alemania en 1944 como arma de represalia (VergeltungsWaffen), alcanzaba más de 5.500 Km/h impulsado por alcohol y oxígeno líquido –aunque, naturalmente, no iba tripulado–.

 

 

 

Una de las obras de ciencia-ficción de Max VALIER: "Viajes con Cohetes".

VALIER también imaginó cohetes submarinos, otra anticipación

(archivos Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico" y https://www.agefotostock.com/age/es/Stock-Images/Rights-Managed/MEV-10005336)

 

   Valier, frustrado por el hecho de que VonOpel le había prometido pilotar el Opel Rak.2 antes de decidir manejarlo él mismo, construyó en poco más de un año varios vehículos que pudo conducir personalmente, como el Valier Rak Bob 1, un trineo a reacción con el que logró 110 Km/h en sólo 130 m (es decir, en 3,6 segundos). El Rak Bob 2 era mucho más ambicioso porque llevaba 16 cohetes que se podían encender a distancia y, sin piloto esta vez, casi alcanzó los 400 Km/h. El Eisfeld-Valier Rak.2 discurría sobre raíles, mientras que el Valier Rak.4 y el Rak.6, así como el Valier-Heylandt Rak.7, siempre de retropropulsión, funcionaban con oxígeno líquido y fueron construídos gracias a la ayuda de Paul Heylandt, propietario de una fábrica de licuación de gases.

 

 

VALIER, con su Valier Bob Rak.1, un trineo deslizador sobre patines

(archivo Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico")

 

El Eisfeld-Valier Rak.2 echando humo, como corresponde

(archivo Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico")

 

Este Valier Eisfeld Raketen Bob Rak.2 llevaba el cohete sobreelevado

(archivo Library of Congres en http://www.loc.gov/ y https://picryl.com/media/german-rocket-car-by-max-valier)

 

El Valier Rak.4 fue el primero que utilizó oxígeno líquido como combustible

(archivo Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico")

 

 

 

 

Max VALIER, con el Valier Rak.6

(archivos “Auto Bild Classic” y Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico")

 

VALIER posa para la posteridad con el doctor Paul Heylandt y el Valier-Heylandt Rak.7

(archivo Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico")

 

   Junto con Willy Ley (1906-1969), Wernher von Braun (1912-1977), Fritz von Opel y otros inquietos experimentadores, Valier también había contribuído a la creación de la Sociedad de Viajes Espaciales (Verein für RaumschifFahrt), su auténtica vocación. Pero tanta actividad concluyó súbitamente porque el sábado 17 de Mayo de 1930 la explosión de una bombona de combustible líquido mató en Berlín al osado ingeniero-piloto, que partió hacia sus queridas estrellas.

 

Miembros de la Verein für RaumschifFahrt con cohetes de todo tipo. VALIER podría ser el primero por la izquierda, mientras que VonBraun es el segundo por la derecha

(archivo Enciclopedia Fleurus)

 

 

Max VALIER posa sobre el Valier-Heylandt Rak.7

(archivos Enciclopedia Salvat y John Tennant)

 

Max VALIER y el Rak.7, que echa humo por todas partes, no sólo hacia atrás, en un reportaje que da noticia de su accidente mortal. Para entonces había conseguido una velocidad de 380 Km/h

(de "Le Miroir des Sports", archivo Gus)

 

 

Entre los muchos estudios e inventos de Max VALIER se encuentra éste: la transformación de un avión convencional entonces (como el monomotor Junkers G.24 de la maqueta) en un avión retropropulsado por cohetes.

Cuantos más cohetes se alojen en el fuselaje y más potentes sean, menor debería ser la superficie consagrada a la sustentación

(Wilfried Eck y Karl-Heinz Rohrwind en http://www.pmcn.de/MF.3/G-24/E-G-24.htm)

 

   Hay otro aspecto interesante en la vida de este visionario, científico anticipador e infatigable constructor y piloto. Se trata de su facultad de telépata, que él mismo describió en un relato que resumimos aquí. En 1916, durante la I Guerra Mundial y cuando Valier se hallaba movilizado, trabó amistad con una muchacha de Enns (Alta Austria) en la que descubrió facultades telépaticas. Al respecto, Max hizo varios experimentos con ella, los clásicos con tarjetas de dibujo simple e inconfundible. Más tarde hizo amistad con el doctor Holzer, quien le animó a proseguir con esos experimentos de transmisión del pensamiento sin aviso previo al receptor. El 2 de Noviembre su batallón fue movilizado y embarcado en un tren, rumbo al frente del Tirol del Sur. Valier sabía que el tren pasaba por Enns, y que la vía férrea quedaba a unos 40 metros de la casa de su amiga. Aunque no sabía si ella estaría allí, se concentró, dispuesto a emitir un saludo mental a la muchacha.  “Comencé a concentrarme sobre la chica para enviarle, con toda mi fuerza mental, un saludo telepático al pasar frente a su casa.”  El mensaje duró diez segundos, a través de una ventana abierta del convoy; y, justo al final del mensaje, el telépata oyó de la torre de la ciudad la campanada que señalaba la una de la madrigada del día 3 de Noviembre. Una vez en el frente, Valier no olvidó escribir una postal a su amiga, en la que  “pregunté si ella ya no pensaba en mi”,  aunque sin mencionar lo del mensaje telepático. Pero, al recibir la contestación, supo que había tenido éxito, pues la chica le confesaba que sí pensaba en él; especialmente en la noche del 3 de Noviembre, durante un ensueño tan intenso que se despertó, sintiéndose obligada a asomarse a la ventana impelida por la sensación de que Max se encontraba cerca. En ese momento pasaba un tren y ella tuvo la convicción de que su amigo viajaba en él, al tiempo que oía la campanada que marcaba la una de la madrugada.

 

 

 

La torre-campanario con reloj, situada en la plaza principal de Enns.

El anterior experimento de telepatía está extraído de esta obra de Sigurd von Wurmb, que también contiene varias otras experiencias de percepciones extrasensoriales, como la del perro pastor Wamar del aviador Mario Galli

(de https://www.gonback.com/danubio/De-Grein-a-Melk.html y  https://books.google.es)

 

   En algunas ciudades hay calles que llevan el nombre de Max Valier, lo mismo que un cráter de la Luna (de 67 Km de diámetro). Y en Tirol del Sur se construyó un observatorio astronómico para aficionados llamado  "Max Valier".  No habían pasado ni cuarenta años desde su desaparición cuando Neil Armstrong dejó la primera huella humana sobre el suelo lunar, al que había llegado con una astronave impulsada por cohetes

 

Neil Armstrong (1930-2012) fue el primer hombre que pisó al luna, en 1969. Había nacido justo cuando moría Max VALIER, el hombre que soñó con protagonizar la misma hazaña

(archivo http://historiaybiografias.com/neil_armstrong/)

 

 

El AmateurAstronomen "Max Valier" y su emblema

(de Die Sternwarte "Max Valier" in Obergummer in der Gemeinde Karneid en www.maxvalier.org)

 

 

Una biografía de Max VALIER, por Steve Carper

El Rak Bob.2 y el Rak.7 se conservan en el Deustsches Museum de Munich (München)

(archivos https://www.goodreads.com/book/show/27825386-max-valier  y Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico")

 

 

 

 

Max VALIER (1895-1930)

(archivos www.tayabeixo.org, Hanspeter Bröhl en "Motor Clásico" y John Tennant)

 

 

VonFrankenberg: Der NürburgRing, pg. 105

Enciclopedia Salvat del Automóvil: tomo 8, pg 119

Motor Clásico: Mayo de 1995 (Christian Mantz/ Hanspeter Bröhl/Opel), pg. 28-29

Gus (Gustavo Morales: 251103 –"Le Miroir des Sports": 27 de Mayo de 1930)

Enciclopedia Fleurus – Espacio – Cohetes y Humanos: pg. 87

www.maxvalier.org

http://hotrodnostalgia.com/Store/Books/

http://de.wikipedia.org/wiki/Max_Valier

http://www.tayabeixo.org/biografias/feb_1q.htm

Auto Bild Classic: Julio de 2012 (Vicente Cano), pg. 67

[Sigurd von Wurmb: “Dibujos Proféticos” (Editorial Kier en https://books.google.es)]

 

 

No Mirando a Nuestro Daño

(Todos los Pilotos Muertos)